El Régimen General (Art. 14 A de la Ley de Impuesto a la Renta) tributa sobre renta efectiva determinada según contabilidad completa — Libro Diario, Libro Mayor, balance y estados financieros conforme a las normas contables vigentes.
Bajo este régimen, la empresa paga el Impuesto de Primera Categoría (IDPC) sobre su Renta Líquida Imponible (RLI), y los socios o accionistas tributan con Impuesto Global Complementario o Adicional al momento del retiro o distribución de utilidades, con el respectivo crédito por el IDPC ya pagado por la empresa.
Es el régimen más exigente en términos de registro contable, pero permite mayor flexibilidad y suele ser obligatorio para empresas de mayor tamaño o que no califican para regímenes simplificados como Pro-Pyme.
MUERMO Contable lleva contabilidad completa por partida doble desde el Diario hasta los Estados Financieros IFRS, cumpliendo lo que exige el Régimen General.