Cuando una empresa determina un retiro de utilidades, la ley obliga a imputarlo en un orden legal predefinido a distintos registros que la empresa debe llevar: RAP (Rentas Afectas a Impuestos), RAI (Rentas Atribuidas Propias, según el régimen), DDAN (Diferencias entre Depreciación Normal y Acelerada), REX (Rentas Exentas o No Constitutivas de Renta) y SAC (Saldo Acumulado de Créditos).
El orden de imputación determina si el retiro paga impuesto adicional al socio de inmediato, si está exento, o si arrastra un crédito por impuesto ya pagado a nivel de empresa (el SAC) que reduce lo que el socio debe pagar personalmente.
Este mecanismo existe para evitar tanto la doble tributación de una misma utilidad, como que una utilidad nunca termine tributando en ningún nivel — por eso el orden es riguroso y no queda a elección del contribuyente.
MUERMO Contable mantiene los 5 registros de utilidades actualizados automáticamente y aplica el orden de imputación legal en cada retiro registrado.