La depreciación acelerada permite depreciar tributariamente un activo fijo nuevo en un tercio de la vida útil que le asigna la tabla oficial del SII, triplicando así el gasto tributario anual por depreciación durante los años en que se aplica.
Esto reduce la base imponible (la Renta Líquida Imponible) más rápido en los primeros años de vida del activo, disminuyendo el impuesto a pagar en ese período — a cambio de que, una vez agotada la depreciación acelerada, el activo ya no genera más gasto por ese concepto en años posteriores.
Conviene evaluarla especialmente cuando la empresa proyecta utilidades altas en los años cercanos a la compra del activo, ya que el beneficio tributario se concentra ahí — para una empresa con pérdidas o utilidades bajas en esos años, el beneficio inmediato es menor.
El módulo de Activos Fijos de MUERMO Contable permite elegir depreciación normal, acelerada o instantánea por activo, y calcula el efecto en la Renta Líquida Imponible.